La Riviera Maya es un lugar que se puede venir a buscar inspiración, sin duda sigue cautivando a los vacacionistas por sus fascinantes bellezas naturales, que de entrada sabemos que nadar en sus playas de aguas caribeñas y descubrir su colorida vida marina son actividades que todo viajero quisiera experimentar, pero hay más, hay mucho más por conocer para quedarse asombrado y con muchos servicios turísticos de primera para dejarse consentir. A continuación les dejamos algunos lugares donde pueden en encontrar un espacio para meditar e integrarse por de lleno en la naturaleza.
3. Rutas de los cenotes en Puerto Morelos - Los cenotes son testigos del pasado que nos cuentan historias constantemente: nos cuentan que la península de Yucatán alguna vez estuvo bajo el agua, y que un meteorito provocó, hace 65 millones de años, que los arrecifes de coral se secaran y se volvieran lo que es hoy la zona turística más hermosa del sureste de México. Cuentan también que fueron lugares fundamentales de la cultura maya: además de ser fuente de abastecimiento de agua dulce, fueron escenarios de rituales de lluvia, de vida, de muerte, de renacimiento y de fertilidad. Por ser profundos y enigmáticos, los mayas pensaban que los cenotes eran puertas de acceso al mundo de los muertos.
Y es que visitar un cenote sí puede ser una experiencia reveladora, gracias a la naturaleza que los rodea: vegetación selvática, agua fresca y silencios misteriosos. Además, puedes nadar en los cenotes cercanos a zonas arqueológicas como Tulum, Cobá y Chichen Itzá y transportarte a tiempos prehispánicos llenos de mitologías y deidaes. Por sus características, los cenotes se clasifican en cuatro: de cielo abierto, semiabierto, de caverna o antiguo cenote. Esta clasificación también está determinada por la edad del cenote (mientras más años, más espaciosos).
A lo largo de la Península de Yucatán y la Riviera Maya, se calcula que pueden existir hasta 6 mil cenotes. Hay acceso público a varios de ellos, atravesando caminos de selvas y manglares. En la zona de Puerto Morelos, entre Cancún y la Riviera Maya puedes encontrar varios cenotes, entre los que destacan el Cenote Las Mojarras, el Cenote Siete Bocas, el Chilam Balam o el Verde Lucero. Asimismo, existen varias empresas que organizan paseos de un día en los que te llevan a conocer los cuatro diferentes tipos de cenotes. El grupo Xcaret incursionará en este tipo de tours desde el 1 de julio de 2013.
4.Disfruta la vista en Cobá- Recorre los templos de una de las más grandes ciudades mayas del Período Clásico: Cobá. Si eres suficientemente intrépido como para escalar la pirámide más alta del mundo maya mexicano, la recompensa será una de las más impresionantes panorámicas de la zona. Con más de 40 metros de altura, Nohuch Mul, que en maya significa “montículo grande”, es la mayor pirámide de la península de Yucatán.
Cobá se traduce al español como “agua agitada por el viento”. Entre el año 400 y el 1100 de nuestra era, ésta fue una de las ciudades más grandes del período clásico maya, llegando a albergar unos 50 mil habitantes. Una de las razones principales por la que fue asentada aquí fueron dos pequeños lagos que abastecían de agua a la población. En automóvil, esta ciudad se encuentra sólo media hora al oeste de la ciudad de Tulum.
Camina bajo la sombra de las copas de los árboles, envuelto en los sonidos y el color verde de la selva. No tardarás en hallar exóticas aves y, con un poco de suerte, monos aulladores. ¿Buscas una buena opción para recorrer el área? Puedes rentar una bicicleta. Si estás cansado y quieres interactuar con los lugareños, también puedes rentar unos triciclos convertidos en bicitaxis. Los conductores no tardarán en entablar plática contigo.
El comercio entre la costa del Caribe y las ciudades asentadas tierra adentro tenía como punto de conexión a Cobá. Los Sacbés (caminos blancos) eran redes de caminos que aquí se intersectaban. Dichos senderos de piedra caliza podían tener entre tres y diez metros de ancho. El más largo conecta Cobá con Yaxcuná, a 96 kilómetros de distancia. Aunque se cree que los Sacbé también tenían importancia ritual, para los investigadores aún es una incógnita por qué los mayas los construyeron, pues las culturas prehispánicas no usaron la rueda con fines motrices. Si sofocas por el paseo y el clima, en el camino a Tulum puedes darte una zambullida en las aguas cristalinas del Gran Cenote.

5. La Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an.- Sumérgete en las maravillas naturales del área protegida más grande del Caribe mexicano. Como todo un explorador, en Sian Ka’an podrás navegar por estrechos canales en un manglar, subir a lo alto de una pirámide, flotar en las aguas de un cenote o pescar en la costa. Todo lo anterior en uno de los ambientes más protegidos de la península yucateca, al sur de Tulum. Sin duda, éste es uno de los paseos más memorables que puedes realizar en México.
La Reserva de la Biosfera Sian Ka’an tiene una extensión de medio millón de hectáreas. Comprende playas, arrecifes de coral, una selva tropical, dunas y cenotes, donde habitan más de 300 especies de aves y un sinnúmero de plantas y animales. Este lugar ganó el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1987. Encontrarás más de 20 asentamientos mayas en la zona. Los más antiguos datan del siglo V d.C. El mayor fue Muyil, un importante centro de comercio. Al visitar este sitio arqueológico, no olvides conocer la laguna que le da nombre al lugar. Asimismo, para disfrutar de una gran panorámica acude al mirador, desde donde podrás fotografiar la laguna y el mar Caribe que se erige detrás de ella.
Pocos nombres son tan bellos como el de esta reserva: Sian Ka’an se traduce como “donde nace el cielo”. La mejor manera de entenderlo es presenciar un amanecer desde sus playas. Para ello puedes rentar una cabaña o una tienda de campaña a través de la organización Cesiak. Ningún amante de la naturaleza u observador de aves puede perderse la experiencia de conocer este hermoso rincón de México.
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